Hoy estamos aquí para defender al planeta... ¿O era para liarla y que los marcianos terminen destruyéndolo? Perdonad, pero es que a veces confundo los conceptos... Sea como sea, nos encontramos de nuevo ante uno de esos curiosos casos en los que un videojuego se pasa a la mesa de juego.
Una vez jugado me mantengo en mis trece de que un juego que tan sólo lleva cartón no puede costar nuevo más de cincuenta euros, pero como dijo aquel hace tiempo: "Al César lo que es del César". El juego está interesante aunque como "novatillo" que soy en este tipo de juegos se me ha hecho más lioso de entender de lo que yo imaginaba.
¿Buen juego? Sin duda; pero como decía un suscriptor: es de esos juegos que tienen la lacra de que llegado a cierto punto de la partida muchas veces sabes que te va a ser imposible ganar y entonces es cuando muchos pensarían eso de "¿Merece la pena continuar?". Personalmente me gusta tener juegos complicados de ganar pero...
Es un juego muy intenso y que tan solo está de paso por mi casa. Me ha costado bastante terminar de pillarlo. No porque sea complicado, sino porque tiene muchas mijitas y siempre algo se te queda atrás. Aun así a cambio y como viene siendo normal por estos lares, si que tenemos su partida ¿Nos irá bien? ¿Mal? Ahhhh ¡Tendréis que verlo!
En este juego de mesa si hay algo que os pueda resultar "cansino" es el montaje porque realmente el tablero lo vais a tener que crear intercalando los troqueles y las cartas. De todos modos es un juego de hablar, de modo que esto no debería ser un problema. Después de todo, parte del ocio también está en preparar las cosas, ¿no?
Comenzaremos repartiendo a cada jugador los elementos de su color. Luego el que hace de espíritu se coloca tras la pantalla y en el centro del tablero colocaremos una primera línea de sospechosos (tantos como jugadores), una siguiente de lugar y una siguiente de herramienta. Posteriormente, el jugador espíritu tendrá que asignar a cada jugador un sospechoso, un lugar y una herramienta distintas.
El turno de todos los jugadores es simultáneo y una vez tengan sus visiones, tendrán el tiempo del reloj de arena para colocar sus fichas en la carta que crean que es. Si aciertan, como os he comentado, pasan a la siguiente tanda. En caso contrario se quedan en ese nivel esperando la siguiente tanda de cartas de visión.
Durante la partida, el espíritu irá dando visiones (en forma de cartas) a los jugadores para que vayan averiguando por partes las cartas que se les han asignado. Conforme vayan adivinando, irán pasando al siguiente nivel para volver a adivinar cuál de las cartas es la que le corresponde.
Todo estaba preparado. Los maestros constructores ansiosos para empezar las construcciones y ganarse el prestigio y los favores reales de Felipe IV. Rojo y azul empezaban su andadura tanteando un poco a ver qué estrategia iba a emplear cada uno. El principio fue lento y más de recaudación de bienes que de buscar ampliar castillo. Se estaban estudiando.
La partida empezó con la clásica disputa de qué color llevaba quién. Varios de nosotros son fans del color rojo y eso conlleva alguna pequeña discusión graciosa. El juego consiste en ir colocando a nuestros trabajadores al lado de losetas de selva para ir haciendo las acciones que tienen en ellas. A la vez eso nos sirve para ir descubriendo más losetas e ir ampliando las posibilidades de ingreso.
Los intrépidos exploradores verdes empezaron muy veloces y rápidamente se consiguieron ubicar dos de ellos en una barca para zarpar lo antes posible de estas tierras inseguras. Mientras tanto los rojos y los amarillos trazaban planes a largo plazo para no ser devorados a las primeras de cambio. A medida que la isla iba inundándose, y las terribles criaturas marinas aparecían, los exploradores empezaron a sentir en sus carnes la crueldad del mar.
En esta ocasión vamos a jugar a un juego muy poco conocido. El funcionamiento se me antoja una variante del "Monopoly" simplificado, ya que una vez por vuelta (o más si tienes suerte con las cartas) pasas por Gringotts y cobras. En este juego no hay que comprar casas, pero sí material escolar y aquí llega la diferencia ¡no, no vas a cobrar al resto de jugadores por caer en el material escolar!
Hace ya tiempo que había escuchado hablar de este juego aunque realmente no lo había visto en persona ni nada. Poco después, unos amigos me propusieron quedar para grabar una partida pero hasta ahora que no ha podido ser... El juego sinceramente me ha parecido estupendo: divertido, fácil de aprender y sin embargo con una duración más que buena.
Un juego de fiesta donde el objetivo es encontrar al hombre lobo infiltrado. ¡Véannos jugarlo!
Después de explicar las reglas, ahora veamos una partida del juego en vivo en los martes de juegos. Un juego completo para disipar cualquier duda que pudiera haber y vean el ambiente. Recuerden visitar nuestro blog. Y nuestro grupo al norte de la ciudad de México.
A los viejos roleros les sonará Rokugan y Leyenda de los Cinco Anillos. Un juego de rol ambientado en el Japón feudal y con un gran toque de fantasía en el que se incluyen shugenjas (magos), samurais (guerreros) y criaturas fantásticas donde el honor es ley. Pero no vamos a hablar del juego de rol, vamos a hablar del juego de cartas coleccionable.
A veces un juego lleva tanto tiempo siendo anunciado que al final se nos pasa su fecha de salida. Esto es especialmente cierto con los proyectos de mecenazgo, que te ponen las ganas de jugar a algo meses (o años si no tienes suerte) antes de poder jugarlo, y cuando por fin llega a tus manos te quedas un poco meh, como cuando te regalan unas botas que sí, te vienen bien y tal, pero tú lo que querías era una PS4.
Asimétrico, con muchas facciones disponibles que representan a tus tropas que convocas y diriges en un tablero contra las del oponente. Tu objetivo es destruir su invocador, que viene a ser un mago muy poderoso y evitar que destruyan al tuyo. Es un juego que se parece a "Magic: The Gathering" y a "Mage Wars Arena" pero también dista bastante de ellos.
Toca conocer cuál ha sido mi experiencia después de jugar varias partidas y exponer las opiniones de los jugadores que compartieron mesa conmigo para que tengáis diferentes puntos de vista. Con esta entrada profundizo en temas como la rejugabilidad o su progresión. Este juego ha causado bastante furor en mi entorno y he tenido la suerte de jugarlo muchas veces más.
El diluvio ha comenzado y es el momento de embarcar a los animales a bordo de los transbordadores que se dirigen al Gran Arca de Noé. La tarea no va a ser fácil: cada barco admite un peso máximo y a la hora de embarcar hay que tener en cuenta la especie y el género de los animales. Se trata de un juego con una mecánica facil.
A groso modo, la estrategia consistirá en centrarse en dos áreas (losetas de trajano + construcción) de las seis del tablero para obtener el mayor número de puntos posibles. Con la loseta de trajano (opcional) enviaremos el mayor número de peones de nuestra reserva al campo de trabajadores y así sólo gastaremos la acción de construcción para situar nuestros ciudadanos.
Pues aprovechando esta ocasión y con ganas de probar el juego que Stephane me había dejado el otro día, sin apenas consultarlo decidí sacar este juego. La preparación del juego lleva su rato, colocar las losetas centrales del fresco, ordenar las cartas de retrato, colocar los encargos, separar los cubitos de colores... pero bueno, con un poquito de ayuda no se tarda nada.
El marco histórico nos sitúa en el siglo I, en el que cada uno de nosotros va a reparar el daño causado por la invasión de Normandía, construyendo y utilizando los edificios prestigiosos de la ciudad. Un tema pegadísimo, pero no le voy a pedir más a un juego de cartas de ir buscando los mejores combos para avanzar lo más rápido posible.
Me centraré en un análisis más profundo en el que contaré mi primera experiencia, la progresión, rejugabilidad, algunos consejos para mejorar nuestro juego y por último una recopilación de opiniones de distintos jugadores. Ver todo el juego desplegado asusta, para que nos vamos a engañar. Recomiendo llevar un orden en la mesa y verás que al final no es para tanto.