Éste es un juego increíble tanto si te gustan las carreras como si no. Es verdad que las tiradas de dados son la base del juego, pero tiene mucho más. Hay que saber arriesgar y anticiparse a los acontecimientos, decidir estrategias, vigilar el estado del coche, etc. Además, igual que en las carreras reales, será necesario contar con suerte.
Este juego recrea una encarnizada lucha entre varios MegaMonstruos legendarios por controlar la ciudad de Tokyo. Un juego muy sencillo que se tarda en explicar cinco minutos y que responde de manera muy rápida y dinámica. ¡Seguro que no te puedes echar solo una partida! El juego comienza repartiendo los monstruos que van a luchar y sus correspondientes tableros individuales.
Cada jugador, en su turno, debe colocar una pieza (cada uno tiene las mismas en un color diferente) en contacto con una o más piezas de su color únicamente por la esquina. El que tenga piezas de menor valor por colocar al final de la partida, gana. Versión de viaje sólo para dos jugadores (a partir de cinco años) del "Blokus".
Los jugadores deben escapar hacia el continente antes de que la ciudad se hunda en las aguas del océano pero, eso sí, recogiendo en su huida la mayor cantidad posible de los valiosos objetos que irán encontrando por el camino. Y ese es el objetivo del juego: salir acumulando objetos que se transformarán en puntos de victoria, of course.
Estamos hablando de un juego de cartas, de corta duración y reglas sencillas. En este juego los jugadores se pondrán en la piel de diferentes aventureros que buscan hacerse ricos encontrando todos los tesoros que se esconden en la mazmorra, para ello deberán colaborar y adentrarse poco a poco por las salas oscuras.
Los jugadores se pondrán en la piel de los investigadores que intentarán con todas sus fuerzas impedir el despertar del primigenio. Toda la acción transcurre por las salas de un museo. El juego no cuenta con un tablero como tal, pero para representar las habitaciones tenemos muchas cartas de localización, en éstas se nos presentará una tarea para superar.
Según la leyenda, en la isla de Martinique hay un tesoro escondido. Como capitanes de un barco pirata, nuestro deber es encontrarlo...antes que el rival, hallando pistas, otros pequeños tesoros y cavando donde creamos conveniente. Las reglas son simples y claramente explicadas, incluso sugieren la picardía necesaria para ganar.
Éste es un juego infantil, para niños a partir de cuatro años, que tendrán la tarea de mover al monstruo del Lago Ness y poner a sus fotógrafos en los mejores lugares del lago, para conseguir las mejores fotos de Nessi. Durante la preparación de la partida, se coloca a Nessi en las casillas del centro del tablero y los jugadores se van alternando para colocar a sus fotógrafos.
Cuando pensamos en "salvar al mundo" siempre nos vienen a la mente imágenes de Bruce Willis, Will Smith o las Supernenas; pero, si nos lo tomamos en serio, ¿quiénes salvan verdaderamente al mundo día tras día? Si le preguntamos a un niño pequeño qué quiere ser de mayor, "médico" está ahí ahí con "futbolista", "astronauta", "bombero" y "policía".
Podríamos decir que es un wargame, aunque los amantes de los juegos complicados, dirían que no lo es. Es cierto que el juego no tiene reglas difíciles y no está hecho para partidas largas, pero sí que es un juego de guerra en el que es primordial la estrategia, el conocimiento al dedillo de las reglas y el estudio de cada movimiento.
Como agricultores cultivaremos judías compitiendo entre nosotros y contra la Mafia de las judías por obtener el mayor beneficio vendiéndolas. Los jugadores, por turnos, podrán plantar judías en sus campos. Cuanto mayor sea el conjunto de judías de un tipo plantadas, más monedas obtendrán al venderlas.
Una ampliación enfocada a este aspecto del juego, las misiones cooperativas, presentándonos al general Volkare, un poderoso enemigo al que tendremos que derrotar en dos escenarios diferentes y de dificultad configurable, que aunque pongamos la más fácil posible os puedo asegurar que aun así será un autentico reto.
En este juego controlaremos uno de los dos principados de la colonia de la isla, teniendo que desarrollar y ampliar nuestro principado para tratar de obtener la corona del reino. Para ello, podremos adquirir nuevos recursos, colonizar, desarrollar y proteger nuevos poblados o ciudades además de comerciar entre otras opciones.
Zombis, miniaturas y micromecenazgo. Este juego tenía todo lo necesario para ser un bombazo y, efectivamente, lo fue. Un juego con una estética que bebe directamente del tebeo y el videojuego, que sale al rebufo del boom que está teniendo todo lo zombi y que, sobre todo y no nos engañemos, promete cantidades ingentes de plástico en el interior de cada caja tenía que petarlo sí o sí.
Los demonios que habitan el Horamundo (una zona ajena al tiempo y al espacio), buscando entretenerse, atraparon e hicieron luchar a los krosmaster, los mejores guerreros del Krosmoz (universo alternativo). Nosotros representaremos a los krosmaster en la arena de combate, donde debemos derrotar a nuestro rival.
La cuestión es que el mundo tiene el tamaño que tiene y es limitado. Aún así debe albergar a un creciente número de razas, que tendrán que disputarse el espacio a lo largo de una serie de turnos. Nos tocará a nosotros repartir nuestra presencia por el mapa, eligiendo las razas que usaremos para nuestra ocupación de territorios.
Muchos juegos llevaba ya comentados sin reseñar al abuelito de los juegos de mesa modernos. No es por nada que, cada vez que planto un "Alta Tensión" o un "Battlestar Galactica: El juego de tablero" sobre una mesa y comienzo a explicarlo, siempre hay alguien que pregunta: "¿Esto es como el "Monopoly"?". Pero, ¿qué es, en realidad, este juego?
Se trata de un euro en el que aunque no se colocan trabajadores, es importante gestionar y optimizar nuestros recursos. No es nada innovador en sí mismo, aunque tiene algunos mecanismos que van bastante bien. Destaca la elección del orden del juego, que se elige al principio de cada turno, y que con los multiplicadores que hay hace que sea muy caro mantenerte arriba durante muchos turnos.
Cada jugador representa a un pastor, cuyo objetivo es reunir al máximo número de ovejas de su color posibles dentro de un prado cerrado, que tendrá que estar delimitado por vallas para que puntúe. Un prado sin cerrar no puntúa, por muchas ovejas que tenga. El color de cada jugador, será secreto en principio, pero será fácil de intuir por sus jugadas.
No importa si conoces la respuesta correcta; si la sabes, mejor para ti. Realmente hay dos partes muy diferenciadas y podríamos decir que su tema principal son las apuestas, las preguntas es donde reside el cachondeo al ver las pedradas que sueltan algunos jugadores, pero su mecánica principal son las apuestas. La mecánica es súper de sencilla y en menos de dos minutos podréis poneros a jugar.
¿Quién no ha visto alguna vez "Heidi" y no ha pensado en lo feliz que sería la vida sencilla, respirando aire puro, rodeado de animalitos y disfrutando de la naturaleza? Luego, claro, piensa uno en dónde iba a enchufar el móvil para cargarlo y se le pasa; porque, ¿de qué sirve ser feliz si no lo puedes tuitear? Sin embargo, esa idea queda ahí, rondando.
A la gente le gusta sentirse parte de una minoría. Llámalo postureo, esnobismo o complejo de copo de nieve especial y único; pero todos, en mayor o menor medida, tenemos ese puntito de orgullo cuando hacemos o nos gusta algo que la mayoría de la gente no conoce y, cuando ese "algo" se convierte en un fenómeno de masas, siempre está el que dice "molaba más antes".
El juego básicamente consiste en posicionar a las ovejas de tu color (dos por cada jugador) en los lugares del prado más ventajosos. Estos lugares variarán a lo largo de la partida, según la fase en la que se encuentre el marcador de turno. Este marcador es el que delimita la fase en que se encuentra la partida.
Florencia, siglos XII - XIV: las familias más poderosas pretenden destacar sobre las demás construyendo las torres más altas posibles. Nosotros seremos constructores que compiten por realizar más y mejores encargos para estas familias, a fin de lograr el mayor prestigio. Reglamento corto y sencillo, muy bien explicado con ejemplos.