Hoy estamos aquí para aprender a jugar. Independientemente del número de jugadores que seamos, cada uno robará dos cubitos rojos de estos, que se llaman puntos de fe. Y además robará dos cartas que sólo verá él... Este es un juego competitivo, ¿vale? Tengo que decir que de cada pecado hay seis copias.
Es un juego al que le tenía bastantes ganas, entre otras cosas, porque es de esas editoriales que han ido haciendo un seguimiento del juego desde su creación, por así decirle. Me han ido enseñando un poco el arte, algunas reglas y demás... No es lo mismo la ilusión que te da un juego que has visto en tienda, que uno en el que te han ido haciendo un seguimiento del mismo.
Hoy estamos aquí para aprender a jugar, o por lo menos no morir en el intento. A lo mejor os puede acojonar un poco encontraros con un manual de reglas de cuarenta páginas... no os asustéis, porque es cierto que son cuarenta páginas, pero muchas de esas páginas son repetición de lo mismo. Lo que tenemos que hacer inicialmente es preparar el tablero.
Pedazo libraco de reglas, aquí tenemos. ¡Madre mía! Esto va a ser un juego tipo "Star Wars: Rebelión", pero ambientado en el mundo de Warhammer... Y lógicamente con sus diferencias, si fueran exactamente iguales pues no tendría mucho sentido tener los dos en la misma ludoteca. Escenarios... ¡no sabía yo que traía excenarios!
Estamos aquí para aprender a jugar a este juego de League Of Legends. Os he hecho un setup inicial, que me lo he inventado básicamente para no haceros spoiler de lo que es el tutorial y para no abrir ningún sobre, porque me parece una tontería hacer eso, porque eso lo tenéis que hacer vosotros. Las casillas de inserción son donde empiezan nuestros monstruitos.
Aquí estamos, listos para hacer el unboxing de este juego (el juego de mesa de League Of Legends), que pesa seis kilos y medio; y la caja, os puedo asegurar que es ahora mismo a día de hoy la más grande que tengo en mi casa: pesa un huevo. Edición es español, ¿vale? Con la trasera en español, aquí se han portado y espero que por dentro el juego venga igual de bien.
Como esto es un juego de montaje, tenemos dos tipos de pistas, y os voy a enseñar a montarlo. Es un juego en el que vamos a poder montar diferentes circuitos, que ya nos han creado ellos, o echarle imaginación y crear vuestros propios circuitos. Con las piezas que tengáis podéis hacer lo que os dé la gana, siempre que el circuito cierre.
Hoy estamos aquí para hacer un unboxing de otro bicharraco: un juego de habilidad que algunos ya conoceréis pero que, por suerte, estoy bastante seguro que otros muchos no conocerán y es muy llamativo, bueno... es un juego, ya os digo, de habilidad. Esto es a lo que jugaba en mi casa de pequeño con botones o con chapas.
Es un juego en el que jugamos a trollear a la gente. Básicamente, resumiendo y destrozando el juego, esto es un mentiroso... Realmente es más complejo que un mentiroso, tiene más chica, pero va a haber mucha gente que lo que sienta cuando lo juegue es eso, que es un mentiroso. El tema de este juego, para mi gusto, para mis sensaciones, a nivel personal, está pegado.
Aquí estamos con un juego que mis mecenas ya sabían que iba a traer al canal... y menos mal, entre comillas, que lo he comentado con los mecenas, porque uno de los mecenas me ha dicho que tiene una edición extraña que tiene cartas en blanco y bueno, la verdad es que me viene bien porque así no me quedo en plan: "¿¡Eh, qué ha pasado aquí!?"
Tiro tres dados. Vale. Perdón, perdón, ¡tiro uno! Porque éstos no pueden atacar. Nada tampoco. Pero repito por éste. Es que está en la ciudad, tengo que impactar porque está en la ciudad; pero tiro el del águila. Yo sigo atacando. Nada, luego repito. Un seis, ése sí. Y ahora tengo que tirar por el águila. Le está costando, ¡le está costando!
Puedo usar éste para reclutar... así que, ¡aquí! Yo no tengo dados. Y la última... pues robo una carta. Sí, recuperamos todos; tú pones un dado ahí. Pues voy a declarar la comunidad, que está aquí en cinco y se baja cinco casillas. Se puede declarar tanto oculta como descubierta. ¿Asignas dados? Eh... ¡uno! Vale puedes asignar tantos como compañeros tengas ahí.
Ésta misma, ésta está muy bien. Uso este resultado de bola para jugar esta carta: viento del oeste. Descarta una carta de evento de la sombra, cualquiera de la mesa... Esa que tienes ahí, ¿no? Sí. Si no hay ninguna carta de evento de la sombra sobre la mesa, pues podría mirarte tus cartas de la mano y te descarto una, la que yo quiera... pero por prioridad tiene que ser esa.
Voy a reclutar un águila... vale... en el nido de águilas. Te toca. Pues yo voy a reclutar aquí y allí. Vale, me toca. Voy a robar una carta. Vale. No, esta no, ni la he visto... bueno no, ya que la he cogido sí. Tres, cuatro, cinco, seis, siete... claro, me tengo que descartar de una... pues mira, la misma que he cogido me voy a descartar, ya está, qué más me da...
Bien, creo que voy a hacer algo... y va a ser... Bueno, paso, paso, te toca a ti. Vale, pues yo voy a reclutar. Uno ahí y... uno de estos aquí. Vale, yo voy a usar este resultado de voluntad del oeste para avanzar la comunidad, ahora sí que me arriesgo un poco: tiras tres dados y cinco y seis. Pues robas loseta. ¿No tenías por ahí uno para las losetas?
Juego esta carta de evento, para jugar esta carta... no tengo espacio. Esta carta es, que una vez jugada sobre la mesa, después de que el jugador de la sombra robe una loseta de búsqueda puede robar una segunda loseta, aplica los efectos de la segunda loseta, en lugar de los de la primera; a continuación devuelve la primera loseta a la reserva de búsqueda.
Fase de la comunidad... Yo no voy a mover la comunidad, no la declaro, pero sí voy a mover el guía. Por lo tanto, por cambiarlo, sigo teniendo el mismo dado porque los requisitos se cumplían en la anterior fase. Y el guía que puedo cambiar, que tenga el mismo nivel que Gandalf es Trancos, y tengo ahora en cuenta su habilidad de dados.
Pues vamos a echar una partida. Yo juego como la sombra, y aquí mi amigo como los pueblos libres. Es complicado, pero se intentará revivir la película otra vez... a ver qué pasa. Música de ambientación haciía falta. Estamos empezando ya la primera ronda de juego, el turno. Hay que añadir los dados que jugamos (de la ampliación, claro).
Hoy estamos aquí para aprender a jugar a este juego. He estado jugándolo, durante todo el verano, para aprender a jugarlo bien. La verdad es que en las partidas me lo paso bastante bien; no es un juego para estar dándole constántemente, pero es divertido. Para la preparación de este juego, colocamos esto en la zona central de la mesa...
Aquí estamos con lo que es el tablero, que a mí particularmente me recuerda mucho al símbolo del Chrome... A lo mejor se ha intentado inspirar en eso, a lo mejor no; pero me hace gracia. En el tablero nos vamos a encontrar esto: un resumen de cómo va el turno... una ronda, mejor dicho. La ronda está dividida en siete fases. Una vez terminemos con la séptima fase, volvemos a reiniciar.
Vale, pues... otra vez las cartitas. Es que tampoco hay mucho donde elegir... ¡listo! A ver cómo las colocas. Teniendo en cuenta que estamos en el medio todos. Es que es un buen sitio para partir. La única corona que no está conquistada es la que resulta más fácil... luego te tendrías que ir desde aquí o desde allí. ¡Ahí estamos! Estás a dos de distancia.
Y yo éste... ¿me lo puedo traer para aquí? Sí porque está a dos casillas. Pero si mueves maniobra desde aquí, todo lo que sea desde aquí. Si es desde ahí, todo lo que sea desde ahí. Vale... ¡marcador! No me lo quietes, ¡eh! Voy a comprar un castillo... y el castillo son dos monedas de oro y dos de plata. Y con esto... un arquero y un lacayo.
Da igual, ¿quién empieza? Empieza tú. Vale, vamos a ver qué tenemos por aquí... Tiramos dos dados por cada arma de asedio. Yo tengo dos: tiro cuatro. Tú tiras dos. Y tenemos que sacar tres o más, y esos son aciertos. Yo pierdo uno y tú pierdes dos. ¡Qué caca! Después vamos a por los arqueros. Yo tengo un arquero y tengo que sacar cinco o más.
Pues yo voy a hacer el tributo. ¡Vale! Tres, cuatro, cinco, seis, siete y ocho... Y esto era al comprar... el escudo te daba cosas al comprar, ¿no? Pues yo voy a hacer otro tributo... tres, seis, siete, ocho... y al tributar Madrid añado cuatro lacayos en Madrid, por el escudito. Y le toca al azul... está el rollo bélico, ¡es que me has dado mal rollo!